El nuevo Lula o el nuevo Chaves de África. No hay lugar para la duda, Jacob Zuma es un terremoto que trastorna los cimientos ideológicos del ANC. El último temblor trastornó la puesta en escena de la presentación oficial del manifiesto 2009 del partido que se reconoce como movimiento de liberalización. 90 000 personas se congregaron en un recinto con capacidad de 30 000 para ver y oír al nuevo candidato presidencial del partido de Mandela. A pesar del caos y los problemas de seguridad el ANC lanzó su programa de objetivos para ser recogido desde futuros cuartos palaciegos gubernamentales. La lista de la compra diseñada se dice, es decir la prensa tras analizar sentencia, ha virado hacia la izquierda.

Lucha contra el trabajo precario, ampliación del seguro de desempleo; acceso a la sanidad gratis para aquellos que demuestren que no pueden pagar la factura médica, más programas de prevención contra el sida; educación primaria gratuita, mejora de las escuelas, contratación de más profesores; ampliación de los subsidios para familias con niños; reforma agraria para acelerar el acceso a la tierra y mejorar su productividad, proyectos de desarrollo económico sostenible en zonas rurales; equidad de género con la colocación de mujeres en el 50% de los ejecutivos nacionales, provinciales y locales, …. Pero en el mundo real son palabras, simples palabras. En política es barato prometer pero caro cumplir. Los artífices de las políticas públicas no siempre están a la altura de sus puestos y su capacidad profesional sólo es testada tras elecciones, sin una exhaustiva comprobación del producto final vendido. El ANC gobierna el país desde 1994 y catorce años son pocos para desarrollar y cimentar un país subdesarrollado en el 80% de su territorio y desarrollado en el 20% restante, pero demasiados para aquellos que siguen sin beneficiarse de la distribución de recursos estatales y sin experimentar mejoras en sus precarias vidas. La casa de los horrores de ciudadanos incrédulos.

El partido en el gobierno de Sudáfrica dice ejecutará los objetivos programáticos de buenas intenciones si repite victoria en las elecciones presidenciales que se celebrarán a principios de este mes de mayo. Siguiendo en el mundo de las ensoñaciones, durante la ceremonia real, donde el rey ha desplegado sus encantos oratorios en compañía de la corte de sindicalistas y comunistas, decenas de conejos han saltado de la chistera ANC. Más gasto social sin nuevas partidas financieras estatales.
Cómo es posible concebir unas arcas del estado dispuestas para una real extensión del gasto social sin nuevas fuentes de recaudación y sin pretensiones de endeudamiento estatal. La quema de plantas mágicas para invocar a los espíritus Xhosas durante el evento real parece que ayudará a que el dinero llueva del cielo. La incredulidad le hace a una huir hacia tierras más firmes. Sólo han pasado dos meses desde la presentación parlamentaria del presupuesto estatal para el año 2009 del gobierno del ANC. El ministro de finanzas detalló los movimientos de ajustes en las nuevas partidas presupuestarias con pretensiones de ampliar el gasto social pero que sólo balanceó los números. En el mundo de las fantasías el manifiesto promete contratar más profesores de educación primaria, ampliación de subsidios para desempleados, personas de la tercera edad, madres con niños más educación y sanidad gratuita, …, sin extender el gasto total presupuestario. La virgen de Fátima sigue sin aparecerse en tierras sudafricanas.

El compromiso sí adquirido por el actual gobierno del partido de Zuma es continuar aplicando un control del déficit presupuestario en el país. Desde el 2006 las arcas del estado sudafricano cuentan con un superávit de 1% sobre el PIB, quiere decir que lo que el estado gasta es menos de lo que ingresa. Aun más difícil de entender si la realidad golpea fuerte: el 60% de la población sudafricana es víctima de la pobreza económica y el 30% de la población activa está desempleada, en el que sólo el 70% de los hogares tiene acceso a electricidad y sistemas de saneamiento, la esperanza de vida se ha reducido en los últimos 6 años, el 11% de la población es portadora del HIV y el 26% de los sudafricanos son analfabetos. Y los números no engañan siempre. Si una aumenta la letra pequeña del despliegue estadístico presupuestario puede visualizar como el gasto destinado para educación en el periodo 2007/2008 ha sido reducido para el término 2008/2009. Camino queda por recorrer para reducir los récords de desigualdad social y económica con superávits presupuestarios. Y un estado sólo cuenta con dos instrumentos para virar a la izquierda en busca de una redistribución de la riqueza y trabajar por la justicia social, el fisco y la nacionalización de los recursos naturales preciados por admiradores extranjeros. El gobierno sudafricano sigue comprometido con las políticas económicas neoliberales de control presupuestario y débil presión fiscal sobre beneficios, para alivio de aquellos que gustan jugar en los campos especulativos financieros y funcionarios de organizaciones internacionales guardianes ideológicos neoliberales. Mientras las grandes fortunas sudafricanas dueñas de las minas de oro y diamantes no temen la llegada del lobo izquierdista. La virgen sigue sin aparecer pero las dudas siguen golpeando. Virar a la izquierda manteniendo una política presupuestaria restrictiva y sin reformar el sistema impositivo para ampliar el espectro de recaudación para las arcas del estado es trabajo de magos. Dudas.

Los últimos gobiernos acusados de izquierdistas, populistas, en los foros de organizaciones internacionales, han surgido de países en desarrollo estigmatizados por el terrorismo neoliberal económico. En Brasil, Lula, ha contado con la bendición de gobiernos liberales europeos y norteamericanos a su publicitada campaña contra la pobreza, siguiendo la línea marcada desde despachos de funcionarios de organizaciones internacionales. Siguiendo los pasos marcados de presiones fiscales directas tenues y superávit presupuestario. Virtuosos magos son necesarios para reducir las desigualdades sociales de países con más de la mitad de la población subsistiendo bajo el umbral de la pobreza marcada por la ONU (menos de un dólar por día) sin acceso a la educación básica, sanidad digna y a contratos laborales legales, sin dinero. Lula se ha revelado como un falso mago. El daño democrático de promesas que caen en saco rotos son peligros eminentes para próximos populistas y dictadores. Venezuela eligió otro camino, Chaves llegó y con un puño en la puerta abrió la caja de los truenos y vomitó culebras en las mesas de los despachos de funcionarios de organizaciones internacionales que pedían condiciones ideológicas para acceder a préstamos financieros. Nacionalizaciones y referéndums han sido la artillería chavista utilizada para redistribuir la riqueza del país y reducir los índices de pobreza. Más de todo significa que la factura subirá por las nubes. Lula anda nadando a contracorriente, su partido de trabajadores cuenta con acérrimos comunistas que se sienten traicionados con la perpetuación de los dogmas económicos liberales bajo el gobierno de Lula. Los chavistas andan enfrescados y distraídos con complots nacionales e internacionales contra su presidente, mientras la igualdad de oportunidades para todos los ciudadanos quedan en promesas a cambio de un voto.

Volviendo al continente africano, Jacob Zuma es un candidato presidencial en la sala de espera para hacer frente a una lista de presuntos cargos judiciales por corrupción, blanqueo y malversación de fondos públicos. El nuevo rey del ANC comulga con las fuerzas de izquierda que van de la mano pero no son parte integrante del partido. Que vía seguirá Zuma, chavista o lulista, se trasluce en sus palabras dirigidas a un aforo de empresarios norteamericanos durante una visita a Washington, tras despedir al presidente de la república Thabo Mbeki, “señores y señoras les aseguro que ni cosatu (sindicatos) ni el partido comunista marca las directrices económicas del ANC”. El nuevo Lula o el nuevo Chávez, o simplemente el nuevo rey sudafricano dispensador de promesas que se llevan el viento. Mientras Europa y EEUU han vuelto a revisar las percepciones y teorías de Keynes de más gasto social y endeudamiento público en países con una profunda red social desarrollada y sin críticos niveles de desigualdad social. 20/01/2009 por Ainara Mancebo